Veamos un poco lo que está pasando: todos saben que el mundo se está muriendo pero nadie parece temer a lo que pueda suceder, yo sé que voy a tener 50, 60 o 70 años y al pensar un poco me arrepentiré de las horas que empleé en el uso de una computadora y en la utilización de internet sobre todo, pero ¿por qué? quizás ya me lo esté lamentando. Dónde está la trascendencia de una generación que rompe la genética de su pasado y transporta el mundo (y lo digo por aquel de cada uno) a pantallas que se suceden y conversaciones que no se hunden. Nuestro corazón está flojo y bebemos arena y no nos damos cuenta; todo el engranaje pasó de natural a mecánico; una fantástica historia habla de robots que fabrican humanos. Me libraré de la computadora ahora, tal vez ella se está librando de mi.
Aristóbulo
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me partio la cabza lo que escribiste, voy a quemar interneeeeee
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